La presencia de la macroalga Boergesenia forbesii en la costa caribeña y del dinoflagelado Ceratium furcoides en el lago Gatún representa el primer registro documentado de estas especies en Panamá, lo que evidencia la vulnerabilidad de los ecosistemas acuáticos del país ante organismos invasores con potencial de alteración ecológica y socioeconómica.
Un estudio reciente de Cecibeth Aparicio y Carlos Seixas publicado en la Revista Colegiada de Ciencia confirma la presencia en Panamá de dos especies acuáticas no registradas previamente: la macroalga Boergesenia forbesii y el dinoflagelado Ceratium furcoides.
Boergesenia forbesii, un alga verde sifonosa con estructura vesicular que le confiere flotabilidad, fue encontrada en la franja costera del pueblo de Cacique, en la provincia de Colón. Esta especie tiene características ecológicas que le permiten competir con macroalgas nativas como Chaetomorpha y Dictyota, y su hallazgo sugiere una expansión reciente en la región caribeña, probablemente facilitada por vectores naturales como corrientes marinas y vectores antropogénicos como aguas de lastre o transporte en cascos de embarcaciones.
Por otro lado, Ceratium furcoides, un dinoflagelado dulceacuícola conocido por formar densas proliferaciones, fue detectado en el lago Gatún, un embalse de gran importancia ecológica y funcional para el Canal de Panamá. Aunque sus floraciones no son consideradas tóxicas, esta especie puede disminuir el oxígeno disuelto y alterar la calidad del agua y las comunidades biológicas locales, con impactos sobre peces y otros organismos acuáticos.
Los investigadores señalan que ambos organismos comparten un patrón de comportamiento invasor, con alta capacidad de dispersión y ventajas competitivas frente a especies nativas, lo que puede alterar la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas que colonizan.El registro de Boergesenia forbesii y Ceratium furcoides constituye un hallazgo relevante para la comprensión de la dinámica de especies invasoras en Panamá y destaca la vulnerabilidad de los ecosistemas marinos y dulceacuícolas frente a organismos exóticos.
Los científicos subrayan la necesidad urgente de establecer programas de monitoreo y manejo integral para prevenir, detectar y mitigar los posibles impactos ecológicos y socioeconómicos derivados de estas invasiones.
Por: Itzel Campos/ Foto Cortesía





